Carta a mi abuelito

13 junio, 2019 0 By David Montoya

Gracias, Te amo, me inspiras.
Son 3 frases que quiero decirte. Pero sobre todo Gracias. Gracias porque desde el principio de mi vida me amaste y me protegiste. Porque me diste momentos sumamente hermosos, porque jugaste como otro niño conmigo mil veces y me corregiste cuando fue necesario, porque me enseñaste que el amor es una decisión que se toma cada día, porque me enseñaste que dar, siempre es algo hermoso. Porque me enseñaste el camino de la paciencia y de siempre mantenerme positivo aunque todo el viento soplara en contra. Porque me enseñaste a no desesperarme ni ofuscarme, porque me enseñaste a poner todo el amor en lo que haga. Gracias por que de ti aprendi a ser agradecido antes de que pedir. Gracias por cada plática, consejo, aliento, por todo el tiempo que me dedicaste. Gracias por todos los años que me compartiste, por pensar tanto en mí y en mi bienestar, gracias por cada plegaria y oración que elevaste para mi protección. Gracias por estar en cada uno de los momentos importantes de mi vida y mis logros. Gracias por cada esfuerzo extra. Por dar ese 101% de ti a todos tus hijos y nietos. Gracias por llevarme a conocer tus orígenes y enseñarme de dónde vengo. Por ayudarme a entender que la mayoría de las veces, el talento es fruto del trabajo. Gracias por querer mantenerte siempre fuerte para todos nosotros. Por demostrarnos que tener una voluntad de acero sí es posible y que aunque nunca falten pendejadillas como decía tu papá, uno puede hacer limonada con los limones que a veces nos da la vida. Sólo hace falta detenerse, orar, agradecer y volver a sonreír. Gracias por cada bendición, por instruirme y ser mi maestro tanto en lo terrenal como en lo espiritual, gracias por velar por todos, por tu entrega, por tu ánimo y por tu lealtad para con mi abuelita y la familia. Gracias a Dios por permitirme disfrutarte tantos años y por darme la dicha y la oportunidad de verte feliz tantas veces. Te amo por todo lo que te acabo de mencionar y por muchas cosas más que quizá ahorita no se me vienen a la mente. Pero que ahí están y seguirán. Me inspira el sólo hecho de pensar en ti y en todos tus logros, en ese orgullo que me da el llevar el apellido Vargas y todo lo que conlleva. En el pensar que juntos fuimos testigos de muchos milagros y momentos bien complicados de los que logramos salir adelante. Me siento seguro, pues me enseñaste bien Carlitos, me diste muchas herramientas que cada día aplico en mi vida y que me ayudan a ser feliz. Por eso nuevamente te digo: Gracias, Te Amo, y Me inspiras mucho abuelito. Con todo mi corazón, tu nieto: David.