Una oportunidad para vaciar mi mente.

2 noviembre, 2018 0 By David Montoya

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He intentado iniciar un blog, con esta, cuatro veces. Todas han tenido la particularidad y el común denominador de que parece que mi nuevo blog será un hitazo; si bien, a la hora de la hora escribo una o dos entradas y después lo he dejado completamente abandonado. Mucha de la gente que me conoce sabe que mi negocio Mango Lab Creativo abarca gran parte de mi vida y de hecho, el blog de Mango Lab es un proyecto que tengo en stand by; con un montón de temas enlistados en borradores pero que por alguna razón no me he decidido a desarrollar. Espero y confío con toda mi fuerza, que este nuevo proyecto, mi blog personal, me resulte más cómodo y fácil de desarrollar ya que es algo que tengo también muchos años con deseos de llevar a cabo.

 

No he decidido aún si voy a especializarme con el tiempo para escribir acerca de algún tema en específico. Si bien hoy por hoy, quise implementar este blog abarcando varias áreas de mi vida y que quizá ayuden mucho a ir encontrando el camino en la realización de este blog, siempre con la esperanza de dejarle algún mensaje positivo, enseñanza, luz o nueva idea a quien lo lea. Creo que me ha costado mucho trabajo definir hablar de un sólo tema, ya que incluso con todo y lo introspectivo que suelo ser, me cuesta trabajo definir mi personalidad en algo concreto. Ayer justamente hice un ejercicio curioso que nunca había realizado. Como Diseñador Gráfico quise desde luego crear mi logo. Y en un sube y baja de nuevos conceptos que he ido encontrando últimamente, me detuve a pensar: “¿Cuál es mi figura geométrica favorita?” abrí el Ilustrator, y tracé un cuadrado, un círculo, un triángulo, un rombo, una elipse y un trapecio. ¡Descrubí que ninguna es mi favorita! No hay una figura geométrica que me enamore más que otra. Y es que aquí encontré algo interesante. Si me preguntas por mi canción favorita, no tengo una, tengo varias, si me preguntas por mi color favorito, es complicado decirte un sólo color en específico, creo que con el tiempo he encontrado que el rojo es un color que llama muchísimo mi atención, pero también el Amarillo, sobre todo desde que Mango Lab existe. Si me preguntas por mi comida favorita, no puedo decirte algo en particular que me vuelva loco. En deportes quizá sí, el futbol soccer sin duda, verlo y jugarlo. Pero en general me cuesta mucho trabajo definirme por cuestiones específicas en la vida, creo que hay tanto qué disfrutar y a veces tan poco tiempo para disfrutar todo lo que uno quiere…

Tengo afición por escribir desde que tenía 13 años, edad en la cual comencé a escribir una novela épica con tintes de fantasía, al puro estilo de El Señor de los Anillos. Su nombre es “El Medallón” y bueno el primer libro lo terminé e incluso sirvió como caliz para un proyecto de la materia de Diseño Editorial cuando estudiaba en la UAM. El segundo libro lleva detenido más de 10 años. Por alguna razón mi mente se “contaminó” y no he logrado terminarlo, es como un mundo que creé y que después en cierta forma, abandoné. Pero un día de estos me propondré terminarlo para poder publicarlo y entonces sí poder decir oficialmente que “ya escribí un libro”.

He escrito interminables manuales de procedimientos, a veces hasta yo mismo me sorprendo de todo lo que podemos almacenar en la cabeza. Un día por ejemplo daba un curso del proceso de ventas de Mango Lab y ahí me tienen un día antes en la noche comenzando el manual de ventas. Al día siguiente di el curso con un manual de 60 páginas aproximadamente que sirvió en demasía para aterrizar muchas dudas y cuestiones. Desde luego no dormí aquella noche.

También hace unos días acabo de descubrir una gran pasión en mi vida, nada peculiar y sí muy común en quien también ha realizado su primer viaje internacional: Viajar. Sí, era cierto que cuando empiezas a viajar no puedes parar, necesitas conocer más mundo, más lugares, más costumbres, más cultura. Así que he destinado un espacio en este website para hablar exclusivamente de mis viajes y en donde comenzaré por mi reciente viaje a la Ciudad de Bogotá, Colombia. Mucha gente me ha dicho que fuimos al lugar donde menos hay que ver en Colombia, sin embargo a mí me pareció fascinante y al observar varios detalles, creo que regresé pleno de nuevos conocimientos y sorprendido de la riqueza que hay en otros lugares; y no porque en México no la haya, al contrario en México creo que hay una riqueza inmensa en mil sentidos. Sólo que a veces a los mexicanos nos da “ceguera de taller” y no nos damos cuenta a consciencia de la riqueza que tenemos en nuestra propia casa.

Dibujar es algo que desde pequeño me apasiona, es un gusto que he ido dejando porque pues, la vida. De pronto uno se clava tanto en sus obligaciones y rutinas diarias que se va olvidando de hacer lo que a uno le apasiona. Así que he decidido retomar esa actividad cuanto antes y poder compartirla a través de este medio.

En fin, hay mucho que contar. ¡Nos vemos en las siguientes líneas!